Espero, paciencia, a penas 4 horas para ser un ciudadano de a pie. Una experiencia nueva y desagradable "pa la buchaca" ("to the seik" que diría Buenafuente)…
Una hospitalización es lo más cerca que podrás estar de tu propio entierro. Sin ninguna duda la escena de ver tu propio funeral es algo que ha obsesionado a la sociedad contemporánea. Ha sido reflejado en multitud de películas y novelas; hasta muchos de vosotros lo habréis soñado en alguna ocasión. Saber quién acudirá, quién estará más afectado y quién menos, saber lo que rezará en las bandas que adornan las coronas de flores (si las hubiere), saber si se cumplen tus deseos de ser incinerado y arrojado al mar en determinado punto de la costa…o esas cosas extravagantes que se nos ocurren para que nuestro alma (¿?) vaya en paz hacia…
En cualquier caso esto es lo más cerca que estarás de todo eso, basta analizar las reacciones de tu entorno a la noticia de que estás ingresado, mi caso sería de tercera división ya que me encontraba bien y bueno, pues si alguien no ha venido a verme tampoco voy a pensar mal ya que no había un riesgo de no volver a verme nunca más. Pero un caso de primera división en el que alguien se encuentra en la UVI o le operan de urgencia a vida o muerte con el 90% de posibilidades de que todo salga mal…pues ahí podrías hacerte una muy buena idea de lo que pasará si no sales de esa operación.
Mis impresiones al respecto en mi caso personal no las voy a describir aquí por razones obvias, no me voy a poner en plan; "a fulanit@ se la sudo; ni si quiera me llamó" y a partir de hoy seré un borde con esa persona…pues claro que no, porque el primer defensor de no ir a ver a una persona que está perfectamente aunque tenga que dormir en una cama que no es la suya, soy yo.
Esto me recuerda cierta amiga mía de la infancia que decía que no acudiría a los funerales de la gente que quería.
11 días de pesadilla apta para todos los públicos a pesar de que esta noche una señora de la habitación contigua se puso a dar voces toda la noche, y porque era Julio, que si llega a ser Enero y está cayendo una tormenta de esas de thriler americano (trailer para algunos) me cago encima; Auxiiiiiiiiilioooo!, Me quieren llebaaaaaaaar!, Mamaaaaaaaaaaa!, Quiero un cocheeeeeeeeee!. Así toda la noche y eso que al parecer ya le habían chutao como para poner a mi fiel perro Tono cuatro veces en coma…Una vocecita…que me hizo entender como se hacen las sicofonias esas de los programas de fin de semana de las radios que se volvieron a poner de moda a la par que Expediente X.
Seguramente, avispado lector (tengo que dejar de leer "El Jueves"…) Se habrá percatado de que los 2 párrafos anteriores se llevan un poco la contraria. Si estaba bien; ¿por qué era una pesadilla?. Fue una pesadilla más debido al entorno, que a mi situación, me explico. Julio, encerrado, un sol de justicia, mis colegas saliendo todos los días, rodeado de calamidades y desgracias. Todo esto trastocó mis planes inmediatos, que no por ser inminentes quiere decir que hubiera estado soñando con ellos todo el año…
Me levanta el ánimo que todavía salvo gran parte de esos planes y me voy de vacaciones con mis colegas, los que comparten mis días (La Fuga) y es el apogeo mental, un reset, algo que de perdérmelo bajaría mi moral tanto que de esta planta iría directo a la del psicólogo. (Qué exagerao!)
Me quito los auriculares (estaba escuchando New Order [Ningún día puede ser malo si empieza con New Order]) y resulta que la señora sigue dando voces, Gensanta (Forges), dónde habré dejado el teléfono de mi exorcista de confianza…
Los días de incertidumbre sobre el tiempo que estaría encerrado, las caras de preocupación de los médicos (los cuales tuvieron que operar un caso parecido que se complico hacía un mes), las noches en vela de mis abuelas, que aunque no lo digan se las ve…todo eso pesa, aunque a veces parezca que no le doy importancia. Al menos pasé momentos buenos con las visitas y sobre todo pensando en alguien.
Ahora todo se acabó, mañana a Tapia, con la promesa de no jartar, "no te preocupes que esta vez sí aprendí la lección, vaya que si la aprendí…". Como dice el Doctor Navarrete (que rima con majete, ya sé que con ojete también…) "todo fue un susto". Pues muchas gracias y hasta nunca señores.
Gracias; a tod@s los que habéis subido a verme; Papá, Aintza, Abuelas, Abuelo, Tios y Tias, Colegas. A todos los que me habéis llamado (innumerable) a todos los que con sms me habéis entretenido…en definitiva muy agradecido a todos. Gracias a Isaac y a su elenco de familiares y amigos (Loris; levantas la moral a quien sea) cuya bondad y generosidad es algo por encima de lo real. Saludos también a los que os acabáis de enterar que estuve ingresado…
Gracias a médicos, enfermeras, auxiliares, y limpiadoras del hospital por tratarme tan bien.
PD: Nada más y nada menos a que para 4 posts ha dado esta aventura, lo que hace el aburrimiento…